Muchos de ellos, menores de edad
Juan Manuel Jiménez García
Alerta MX
Las Choapas, Veracruz
La noche del martes, el rugido de los escapes alteró la calma de Las Choapas. No era un accidente ni una persecución, sino el paso imprudente de un grupo de jóvenes motociclistas que, entre risas y acelerones, cruzaron frente a la comandancia de Policía Municipal como si se tratara de un reto abierto a la autoridad.
Eran los llamados “mortalikos”, jóvenes —varios de ellos menores de edad— que circulaban sin precaución por las calles, dos de las motocicletas con el escape modificado, de esos que hacen un ruido ensordecedor y anuncian el peligro antes de que llegue.
Pero esta vez no pasó desapercibido.
Elementos de la Policía Municipal actuaron de inmediato y los interceptaron sobre la calle Hidalgo, a la altura del Centro de Salud. El operativo concluyó con la retención de siete motocicletas, cinco de ellas conducidas por menores de edad, quienes fueron trasladados a la comandancia.
Minutos después, los teléfonos sonaron en varias casas. Padres y madres acudieron con el corazón en la mano, algunos temiendo lo peor. Sin embargo, no se trataba de una detención ni de sanciones mayores, sino de una llamada de atención directa y necesaria.
El mensaje fue claro: conducir de manera temeraria no es un juego. La imprudencia puede terminar en una tragedia, ya sea para ellos mismos o para un tercero inocente. La autoridad buscó hacer conciencia, no castigar, antes de que una imprudencia termine en luto.
Tras el diálogo, los jóvenes se retiraron acompañados de sus padres. Las motocicletas permanecieron aseguradas y fue hasta la mañana de este miércoles cuando les fueron entregadas, con la recomendación expresa de que los tutores corrijan y supervisen la forma en que sus hijos conducen.
Sobre estos hechos, el director de la Policía Municipal, Wilfrido López Vicente, informó que este tipo de acciones se mantendrán de manera permanente y sorpresiva en distintos puntos de la ciudad, con el objetivo de generar conciencia entre los motociclistas.
Porque en Las Choapas, el mensaje quedó claro: la velocidad y el ruido no dan inmunidad, y la prevención sigue siendo la mejor herramienta para evitar accidentes.

