Vecinos de la colonia Nueva Obrera bloquean puente en Coatzacoalcos

Con información de Osvaldo Antonio Sotelo

Un grupo de vecinos de la colonia Nueva Obrera bloquearon por algunas horas el puente de la avenida Uno, para pedir el pronto el desazolve de las alcantarillas y canales pluviales.

Los pobladores señalaron que el acumulamiento de aguas negras se ha convertido en un foco de infección para las familias, situación que se agrava durante la temporada de lluvias.

Aseguraron que el agua estancada ha alcanzado niveles alarmantes, afectando su calidad de vida y representando un riesgo sanitario, especialmente en un sector con alta afluencia de migrantes.

“Ahorita el registro ya llegó al límite, ya está tapado, y el agua está afuera, imagínense en tiempo de lluvia, ahora sí nos llega el agua hasta acá”, lamentó Mari, una de de las vecinas afectadas.

La molestia de los vecinos los llevó a cerrar el puente en un intento por llamar la atención de las autoridades.

Durante el bloqueo, se registraron algunos altercados con automovilistas que intentaban cruzar el puente, uno de ellos le causó una pequeña lesión en su mano a esta vecina.

Tras la protesta, llegó una cuadrilla de Obras Públicas para hacer la limpieza del drenaje, encontrando restos de basura, lo que impide en muchas ocasiones que se tapen las coladeras.

Identifican a las personas asesinadas en ferretería de villa Allende

Tras el ataque armado ocurrido está noche en la ferretería “Ferremedi” de villa Allende, se han dado a conocer las identidades de cada una de las víctimas y de una persona herida.

Las personas fallecidas son Eduardo de Jesús Medina, conocido como “Lalo Robot”, y dos de sus trabajadores, Alfonso Guzmán Rojas y Elizabeth Domínguez Pucheta.

Sobre la otra persona que resultó herida, se sabe que es otro empleado de este negocio, identificado como Mario Eduardo Hernandez Rueda, quien fue trasladado por paramédicos de la Cruz Roja a un hospital.

Estás personas fueron sorprendidas por un grupo de hombres armados cuando se encontraban dentro de la bodega de la ferretería, ubicada en la calle Lerdo de Tejada, de la colonia Ejidal.

Tras el ataque se registró un numeroso despliegue de policías estatales, agentes ministeriales, soldados y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).

Se espera que en el transcurso de las próximas horas sean reclamados ante la fiscalía cada uno de los cuerpos de cada una de las víctimas, todas ellas vecinos de villa Allende, poblado que pertenece al municipio de Coatzacoalcos.

Está es la segunda masacre que ocurre en la ciudad de Coatzacoalcos en menos de una semana, ya que el pasado viernes, fueron asesinadas cuatro personas en un taller mecánico de la colonia Playa Sol.

De ambos hechos sangrientos, hasta el momento no se han reportado detenciones.

Exigen justicia para Carlos, una de las cuatro víctimas del ataque en taller mecánico de Coatzacoalcos

Con información de Osvaldo Antonio Sotelo

Alfredo Herrera, padre de Carlos Herrera Domínguez, vive un dolor insoportable tras la pérdida de su hijo, una de las cuatro víctimas del ataque armado ocurrido hace tres días en un taller mecánico de la colonia Playa Sol.

En medio de su duelo, alzó la voz para exigir justicia, denunciando la falta de avances en la investigación y la indiferencia de las autoridades.

«Yo me estoy muriendo por dentro por mi hijo, porque era mi adoración, era lo máximo para mí», expresa entre lágrimas.

Carlos, de apenas 21 años, había dedicado su vida al trabajo desde los 8 años, aprendiendo mecánica con el sueño de convertirse en un profesional.

Hace un tiempo había regresado de Tijuana a la ciudad de Coatzacoalcos, donde buscaba perfeccionar su oficio.

A pesar de los días transcurridos desde el crimen, su familia aún no ha podido sepultarlo.

«Todavía no lo he podido enterrar porque no me han entregado ni sus pertenencias ni los papeles necesarios. Llevo casi tres días con mi hijo en un ataúd en mi casa, y la fiscalía no nos ha dado ninguna respuesta», denunció.

El dolor es doblemente cruel para su familia. Su esposa está gravemente enferma, y su nuera apenas puede soportar la tragedia.

«Yo me dedico a la construcción, soy albañil, y ahora también tengo que afrontar los gastos del funeral. Mi hijo era quien más convivía conmigo, mi compañero de vida. Ahora me lo arrebataron sin motivo», refirió.

Por lo pronto ninguna autoridad ha visitado su hogar ni se ha comunicado con la familia para ofrecer apoyo o información sobre las investigaciones.

Únicamente está mañana don Alfredo logró entablar un diálogo breve con la gobernadora Rocío Nahle, antes de que ella ingresará a la Mesa de Seguridad que se realiza está mañana en el palacio municipal de Coatzacoalcos.