Fiscalía descarta feminicidio en muerte de joven en Las Choapas

Juan Manuel Jiménez García
Alerta MX
Las Choapas, Veracruz

La Fiscalía General del Estado de Veracruz informó sobre los resultados de las investigaciones en torno a la muerte de Érika Candelero Morales, la joven que fue localizada sin vida la noche del pasado miércoles en un domicilio ubicado en la calle Juan Rodríguez Clara, en la colonia Carmen Romano, en el municipio de Las Choapas, al sur del estado.

De acuerdo con la autoridad ministerial, tras la necropsia de ley se determinó que no se encontraron signos de violencia en el cuerpo de la joven, por lo que se descartó que se tratara de un feminicidio.

Las investigaciones señalan que Érika habría escapado por la puerta falsa, luego de que los peritajes confirmaran que fue hallada suspendida dentro del inmueble.

Asimismo, las declaraciones de familiares coincidieron con los resultados de las diligencias realizadas por los peritos, quienes establecieron que al momento de los hechos su pareja sentimental no se encontraba en el lugar.

En un inicio, Arturo “N” fue considerado el principal sospechoso debido a los antecedentes de conflictos entre la pareja. Sin embargo, el hombre se presentó voluntariamente ante las autoridades, donde rindió su declaración ministerial.

Tras ser entrevistado por los investigadores y al no encontrarse elementos que acreditaran su responsabilidad en la muerte de la joven, fue puesto en libertad durante la madrugada.

De esta manera, las autoridades dieron por esclarecidas las circunstancias del fallecimiento de la joven, cerrando así un caso que generó conmoción entre vecinos de la colonia Carmen Romano.

Para quienes conocieron su historia, la muerte de Érika también marca el final de una vida marcada por episodios de violencia y dificultades personales, una realidad que sigue reflejando los complejos contextos sociales que enfrentan muchas personas en la región.

Autoridades realizan cateo en vivienda de Las Choapas, por investigación de narcomenudeo

*Los hechos en la colonia Huapacalito

Juan Manuel Jiménez García
Alerta MX
Las Choapas, Veracruz

Un fuerte operativo encabezado por autoridades ministeriales se registró la noche de este miércoles en el municipio de Las Choapas, luego de que se ejecutara una orden de cateo en un domicilio ubicado en la calle Manzano, en la colonia Huapacalito.

La diligencia se llevó a cabo en coordinación entre la Fiscalía, elementos de la Policía Estatal y personal de la Guardia Nacional, como parte de una investigación relacionada con presuntos delitos contra la salud.

De acuerdo con información oficial, el cateo forma parte de la carpeta de investigación 062/2026, iniciada a partir de un Informe Policial Homologado que derivó en la solicitud de intervención judicial.

La orden fue autorizada por el Juez Especializado en Órdenes de Cateo y Diligencias que Requieran Control Judicial del estado de Veracruz, lo que permitió a las autoridades ingresar al inmueble señalado para realizar la inspección correspondiente.

Durante el operativo, el objetivo principal fue la localización de posibles sustancias ilícitas, entre ellas metanfetamina, marihuana y cocaína, así como cualquier otro indicio que pudiera estar relacionado con actividades de narcomenudeo.

En el despliegue participaron fiscales de la Sub Unidad Integral de Procuración de Justicia con sede en Las Choapas, elementos de la Policía Ministerial y un perito criminalista, quienes llevaron a cabo las diligencias siguiendo los protocolos legales establecidos.

Hasta el momento, las autoridades no han informado si hubo personas detenidas o aseguramientos durante el cateo, por lo que se espera que en las próximas horas se den a conocer los resultados oficiales de esta intervención.

Érika pidió ayuda; el sistema la dejó sola

Juan Manuel Jiménez García
Alerta MX
Las Choapas, Veracruz

A unos días de que se conmemore el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la historia de Érika Candelero Morales vuelve a poner en evidencia una realidad dolorosa: pedir ayuda no siempre es suficiente cuando las instituciones fallan.

Érika tenía 20 años y una vida marcada por la violencia. En noviembre de 2025, cansada de las agresiones constantes, reunió el valor necesario para denunciar a su pareja. Lo hizo con la esperanza de que la justicia le brindara protección y le permitiera salir del círculo de maltrato en el que vivía.

La denuncia quedó registrada en la carpeta de investigación LCH/DXXI/FEAM/F2/312/2025. Sin embargo, pese a las pruebas presentadas, su agresor no fue detenido. La única respuesta institucional fue una medida de protección.

Hoy, Érika está muerta.

Familiares de la joven aseguran que, después de que se dictó esa medida, no hubo seguimiento alguno por parte de las autoridades. Ninguna institución acudió a verificar su situación, ni a garantizar que la orden se cumpliera.

Mientras tanto, el hombre señalado como su agresor continuó frecuentándola.

A la compleja situación se sumaba la dependencia a la droga conocida como cristal, sustancia que, según versiones de sus allegados, era proporcionada por su propia pareja y que terminó por agravar el contexto de violencia y vulnerabilidad en el que vivía.

La noche del 4 de marzo, Érika fue encontrada sin vida.

Las primeras versiones apuntan a que pudo haber muerto a consecuencia de los golpes presuntamente propinados por Arturo “N”, quien hoy es señalado como el principal sospechoso. Pero para quienes la conocían, su muerte no solo fue producto de la violencia de una persona.

También fue consecuencia de la indiferencia institucional.

Porque Érika sí pidió ayuda.
Érika sí denunció.
Érika sí buscó protección.

Pero el sistema no estuvo ahí cuando más lo necesitaba.

Su caso vuelve a encender la indignación en Las Choapas y a recordar que la violencia contra las mujeres no es un problema aislado, sino una realidad que sigue cobrando vidas.

A pocos días del 8M, la exigencia es clara: justicia para Érika y para todas las mujeres que, como ella, se atrevieron a denunciar esperando que alguien las escuchara. Porque cuando una mujer pide ayuda y no es protegida, la responsabilidad no solo recae en quien ejerce la violencia, sino también en las instituciones que fallan en su deber de protegerla.