A un paso de graduarse, Sherlyn encontró la muerte en playas de Coatzacoalcos
Coatzacoalcos, Ver.— Lo que debía ser una tarde más entre risas juveniles y el sonido del mar, terminó convertido en una escena de dolor imposible de borrar. Sherlyn Briyith Hernández Cervantes, una adolescente de apenas 14 años, estaba a punto de cerrar una etapa importante de su vida: concluir la secundaria. Sin embargo, el destino le arrebató esa oportunidad en las aguas de la playa de Coatzacoalcos.
La tragedia ocurrió la tarde de ayer en la zona del Paseo de Las Escolleras, un sitio conocido tanto por su belleza como por la peligrosidad de su oleaje. Sherlyn, estudiante de tercer grado de la Escuela Secundaria “Martín Alor”, en el municipio de Cosoleacaque, había acudido al lugar en compañía de su amiga Yaretzi.
Ambas, como cualquier par de jóvenes, decidieron entrar al mar sin imaginar que en cuestión de minutos la calma se transformaría en desesperación. La fuerza de las olas comenzó a arrastrarlas mar adentro, envolviéndolas en una lucha desigual contra la corriente.
El grito de auxilio rompió la tranquilidad del lugar. Testigos, sin dudarlo, reaccionaron. Tres hombres se lanzaron al agua desafiando el peligro, movidos por el impulso de salvar vidas. Entre ellos, Eric Javier, originario de Villa Allende, logró rescatar a una de las menores.
Pero no todos los esfuerzos fueron suficientes.
Mientras el mar devolvía el silencio, Sherlyn desaparecía entre las olas. A pesar de los intentos desesperados, ya no fue posible salvarla. Incluso quienes acudieron al rescate estuvieron en riesgo de correr la misma suerte.
Hoy, en la colonia Gustavo Díaz Ordaz de Cosoleacaque, el ambiente es de luto. Entre lágrimas, recuerdos y abrazos que intentan mitigar el dolor, familiares y amigos velan el cuerpo de la adolescente, cuya vida quedó truncada cuando apenas comenzaba a escribir su historia.
La comunidad educativa de la Escuela Secundaria “Martín Alor” también se encuentra de duelo. Compañeros, maestros y conocidos la recuerdan no solo como una alumna, sino como una joven con sueños, ilusiones y un futuro que prometía.
Ayer era una estudiante a punto de graduarse. Hoy, su nombre se suma a las historias que duelen, que marcan, que obligan a mirar al mar con respeto… y a la vida con una fragilidad que a veces resulta insoportable.
