APARECE JOVEN DESAPARECIDO EN CHOCAMÁN; FUE LOCALIZADO DESORIENTADO CERCA DE UN ARROYO

Gerardo Luna
Chocamán, Ver.– Tras varias horas de búsqueda ininterrumpida, fue localizado con vida Ángel López Nicanor, joven reportado como desaparecido en la comunidad de San José Neria, perteneciente a este municipio.

De acuerdo con los primeros reportes, López Nicanor fue encontrado sentado en un terreno en venta, ubicado cerca de un arroyo, aparentemente desorientado, aunque sin lesiones visibles.

El hallazgo fue realizado por familiares del joven, quienes dieron aviso inmediato a la Policía Municipal, encabezada por el primer comandante Luis Antonio Catalino Reyes clave “León”.

Los elementos se trasladaron al lugar para brindar apoyo y verificar el estado físico y mental del joven.

La localización fue posible gracias a la colaboración entre familiares, vecinos, el Grupo de Rescate de la Comisión Nacional de Emergencias y la Policía Municipal, que mantuvieron un operativo activo desde el momento en que se reportó la desaparición.

Según declaraciones de su madre, Ángel López Nicanor presenta episodios de desorientación y pérdida de memoria, como consecuencia de secuelas derivadas del consumo de sustancias en años anteriores.

La pronta respuesta y la coordinación entre comunidad y autoridades permitieron que este caso tuviera un desenlace favorable, destacando la importancia de la participación ciudadana y la acción inmediata en situaciones de riesgo.

En Chocamán, la solidaridad continúa siendo una de las principales fortalezas para enfrentar momentos de incertidumbre y mantener viva la esperanza.

Asesinan a un hombre en la ranchería El Guayo, Comalcalco

Comalcalco, Tabasco. — La mañana de este viernes, fue localizado el cuerpo sin vida de un hombre sobre la carretera que conduce a Galeana, a la altura de la ranchería El Guayo, segunda sección, generando una fuerte movilización policiaca en la zona.

De acuerdo con los primeros reportes, la víctima presentaba varios impactos de bala y, junto a su cuerpo, fue encontrada una cartulina con un mensaje, cuyo contenido no fue revelado por las autoridades.

El hombre vestía pantalón azul, camisa tipo polo blanca y gorra negra. Hasta el momento, permanece en calidad de desconocido.

Elementos de la Policía Municipal, Guardia Nacional y Fiscalía General del Estado acudieron al lugar para acordonar el área y realizar las diligencias correspondientes, mientras que peritos forenses efectuaron el levantamiento del cuerpo.

Las autoridades iniciaron una carpeta de investigación para esclarecer el homicidio y determinar la identidad de la víctima, así como el posible móvil de este nuevo hecho violento en el municipio de Comalcalco.

Olvidado y en el abandono: Don Isaías lucha por sobrevivir en El Coyol

Sin piernas y ciego

Veracruz, Ver. — En el fraccionamiento Palmas del Coyol, la desesperación tiene nombre y rostro: Don Isaías Cortés Jiménez, un hombre de 57 años, ciego, sin piernas y completamente abandonado, que cada madrugada lanza un grito que estremece a sus vecinos: “¡Tengo hambre!”

Su vivienda, ubicada en la calle Natali #411, entre Sauce y Circuito Las Palmas, se ha convertido en un refugio de dolor y miseria. De acuerdo con testimonios de habitantes del lugar, Don Isaías vive rodeado de basura, sin luz ni agua, y con heridas en el cuerpo producto del abandono y la falta de atención médica.

Durante años fue un hombre trabajador y entregado. Cuidó a las hijas de su esposa como si fueran suyas, las llevó a la escuela y les dio techo y alimento. Sin embargo, la vida le cambió drásticamente cuando la diabetes le arrebató la vista y posteriormente ambas piernas.

Tras la enfermedad, perdió su empleo, su esposa y, finalmente, el apoyo de sus hijastras, quienes —según relatan los vecinos— lo abandonaron hace un mes, llevándose lo poco que poseía.

Desde entonces, sobrevive gracias a la solidaridad de la comunidad, que le pasa alimentos por la ventana para evitar que muera de hambre.

Pese a las denuncias y llamados de apoyo, ninguna autoridad municipal o estatal ha acudido al sitio para brindarle atención o trasladarlo a un albergue.

Mientras tanto, Don Isaías se apaga lentamente, entre el dolor, la oscuridad y el olvido, aferrado a la esperanza de que alguien escuche su súplica y le tienda una mano para sobrevivir.